A estas alturas seguramente ya has notado qeu el control de tu azúcar no es sólo cuestión de comer lo que debes y hacer deporte. Seguro que has notado subidas aparentemente sin sentido que no responden a la pauta de comportamiento que has llevado, sin embargo, estos movimientos en tus niveles de glucemia son más habituales de lo que crees y están motivados por otro de nuestros amigos invisibles, el stress.

Cómo afecta el stress a la glucemia

Antes de nada hay que tener en cuenta que el stress es un mecanismo de defensa del cuerpo en momentos de lucha, crisis o peligro.

Controlar los niveles de stress es determinante para poder tener un mejor control de la glucemia en los pacientes con diabetes tipo 1 y tipo 2.

En estos casos, nuestro cuerpo se prepara ante el ataque asegurando suficente nivel de azúcar y por tanto de energía. Por ello, los niveles de insulina bajan mientras que los de glucagón y epinefrina suben y mientras tanto el hígado inicia la liberación de glucosa. Por si todo esto fuera poco, los niveles de la hormona del crecimientoy el cortisol suben lo que provocará que los tejidos sean menos sensibles a la insulina así que tenemos la tormenta perfecta y la glucosa acumulada en el torrente sanguineo.

Pero hay que tener en cuenta que el stress es algo habitual en nuestras vidas y no sólo se produce a nivel emocional como habitualmente pensamos, también existe un stress físico que se puede producir ante un accidente, una cirugía o en general cualquier situación susceptible de causar dolor.

¿Sabes detectar el stress?

Aunque todos creemos tener un conocimiento general del stress, la verdad es que ráramente conocemos todoas las situaciones que pueden estar alertándonos de la presencia de nuestro incómodo amigo, por ello vamos a realizar una relación de los síntomas distribuidos según los distintos tipos que se observan:

  • Emociones: depresión o ansiedad, irritabilidad, miedo, nerviosismo, confusión, fluctuaciones del estado de ánimo.
  • Pensamientos: excesivo temor al fracaso, excesiva autocrítica, olvidos, dificultad para concentrarse y tomar decisiones, pensamientos repetitivos…
  • Conductas: risa nerviosa, trato brusco hacia los demás, incremento del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas, aumento o disminución del apetito, llantos, rechinar los dientes o apretar las mandíbulas, etcétera.
  • Cambios físicos: tensión muscular, manos frías o sudorosas, insomnio, dolores de cabeza, fatiga, problemas de espalda o cuello, indigestión, respiración agitada, perturbaciones en el sueño, sarpullidos, disfunción sexual, etcétera.

Vale tengo Stress, pero ¿cómo hago para combatirlo?

Aquí está la clave del problema. Dado que es una reacción natural del cuerpo esto hace que tengamos que aprender a gestionarlo en función de cómo afecta de manera particular en tu cuerpo.

Vamos a ver las principales recomendaciones que podemos hacer sobre este tema:

  1. Ser consciente de la situación
    Hay que empezar por el principio, así que lo primero es ser consciente de que estás en una situación de stress y que deseas rebajar la presión que ejerce. No por sencilla es una tarea fácil así que no la menosprecies.
  2. Practica la meditación
    La relajación y la meditación son fundamentales para rebajar el nivel de stress. Encuentra un lugar tranquilo y sin distracciones, aclara tu mente y concéntrate en tu respiración, entre 10 y 20 minutos. Trata de hacerlo diariamente, para que le des a tu cuerpo un descanso físico y mental.
  3. Escucha música
    Tu artista favorito, música relajante o sonidos naturaes son una buena opción para dedicarle un ratito al día y huir de prisas y tensiones.
  4. Haz ejercicio
    Aunque como diabético ya haces ejercicio, y si no lo haces deberías; salir a caminar o participar en un programa de entrenamiento te ayuda físicamente y te estimulará mentalmente, pero no te pongas objetivos que te vayan a generar más stress, se trata de hacer ejercicio no de pretender ir a la maraton de Nueva York en 2 meses.
  5. Escribe
    Escribir y reflesionar por escrito es una actividad altamente recomendable para manejar tu stress. Ese momento de reflexión diaria te ayudará y hará que tengas un registro si quieres explorar tus propios pensamientos o sentimientos.
  6. Realiza Yoga
    El Yoga aporta muchos beneficios  contra la tensión, gracias a la respiración controlada, la meditación y los ejercicios mentales. Aprovecha y únete a los yoguis, no te arrepentirás.
  7. Experimenta la relajación muscular
    Nuestros músculos se tensan y es una buena idea dedicarles un ratito para su relajación. Haz ejercicios por grupos tensionando tus músculos durante 10 segundos y dejando que se relajen.
  8. Deja de comer en exceso y rápido
    El stress da gana de comer si, y eso no es bueno ni para él ni para tí como persona con diabetes así que controla lo que comes y cuando lo comes. Es un ejercicio de voluntad que te costará en ocasiones pero que agradecerás. Además acostúmbrate a comer despacio, dedicate unos minutos a masticar bien la comida y relajarte mientras comes, te ayudará en varios frentes pero sin duda en el stress.
  9. Descansa lo necesario y bien
    Dormir las horas adecuadas cada noche es un componente vital de un estilo de vida saludable. La falta de sueño disminuye el rendimiento mental y favorece la mala concentración y la falta de memoria. Asegúrate de dormir el número de horas que necesitas y verás como tu vida mejora un poquito también.

¿Qué opinas?, Cuéntanos tu experiencia. ¿Has tenido problemas con el azúcar por stress?, ¿cómo lo has solucionado?

 

 

Dukada - Temporizador para insulina

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